La tauromaquia no es sino tortura y crueldad.
Las corridas de toros, son un asesinato por diversión un crimen que mucha gente con la mente retorcida le agrada ver. Estos pobres animales sufren bastante antes de salir al ruedo a ser masacrados ante la vista de miles de espectadores, se les golpea en los riñones debilitandolos, y les cuelgan pesas arldedor del cuellos varias semanas antes de la lucha. La mayoria de estos animales entran literalmente ciegos a la corrida ya que permanecen en la obsuridad durante 48 horas. Esto sin contar que la gente los golpea con sacos de arena en la cabeza para privar al toro de sus sentidos.En la corrida se utilizan varios instrumentos que son: puyas, banderillas y estoques. Las cuales a primera vista parecen intrumentos toscos y simples, pero realmente son herramientas concebidas minuciosamente para realizar su "trabajo" cruel.
La puya
Tiene una forma piramidal, con tres aristas Así, con una simple lima se pueden tener los filos siempre a punto y el extremo tan punzante como se quiera. Pero sobre todo, este diseño se introduce en el músculo cortando las fibras en vez de separándolas, y la herida provocada es por tanto mucho más sangrante. Sin embargo aparece un nuevo inconveniente: como la dirección en la que empuja el toro y la que empuja la puya son casi opuestas, la resultante para un instrumento con filos cortantes sería hacia la penca o zona trasera del animal. Pero esto lo solucionan haciendo que la pirámide se reduce a una pequeña punta de 24 mm de largo, seguida por un cilindro de madera de 6 cm. de largo, sobre el que se envuelve un cordel de cáñamo de 3 mm. Ahora esta punta entra corta el músculo pero, inmediatamente, a medida que el picador empuja, comienza a introducirse la zona encordada, impidiendo que los filos tajen lateralmente. Y con una ventaja añadida: el encordamiento se comporta como una sierra de dientes abiertos, causando un destrozo importante en el músculo y en sus vasos sanguíneos, y por tanto, una hemorragia enorme. Despues de desangrar parcialmente al toro, reducir considerablemente su fuerza, obligarle a humillar la cabeza y permitir al matador simular su valentía.
Banderillas:
Las banderillas aseguran que la hemorragia siga. Se intenta colocarlas justo en el mismo sitio ya dañado con la puya. Si no entra por el mismo boquete producido por un puyazo anterior, no puede alcanzar ningún órgano vital. El gancho se mueve dentro de la herida con cada movimiento del toro y con el roce de la muleta, el peso de las banderillas tiene precisamente esa función. El pincho de acero, por sí mismo, representa poco "castigo" para el toro. Sus 60 milímetros de largo provocan un dolor fuerte e inmediato, pero breve. Para que la banderilla no se desprenda de una herida cada vez más amplia, en su punta lleva un arpón de 16 milímetros de ancho, no hay límite al número de banderillazos: tantos como sean necesarios para desgarrar los tejidos y piel del toro. Este arpón se engarfia de tal manera en la carne, que, para quitarlo, los banderilleros tienen que auxiliarse con frecuencia de alicates.Estoques.
Sorprendentemente, el Reglamento Taurino es muy parco en la descripción de este mortal instrumento. De él sólo dice que "tendrá una longitud máxima de acero de 88 centímetros desde la empuñadura a la punta".Aparte de evidenciar que tampoco la sintaxis es un punto fuerte de los taurinos, deja en el tintero dos características esenciales que diferencian el estoque taurino del original estoque. En primer lugar, la hoja, de anchura no especificada, lleva sus aristas biseladas en el mismo sentido que el tope de la empuñadura (el verdadero estoque es simplemente una varilla aguzada). Esto permite que se pueda introducir con facilidad entre las costillas del toro a la vez que provoca graves lesiones internas con sus cortes laterales. El objetivo ideal del matador es clavar el estoque en el corazón del toro, o en su defecto, cortar los grandes vasos sanguíneos que lo rodean. Pero ocurre que el corazón de estos bóvidos se encuentra en un lugar poco accesible del tórax, prácticamente entre los húmeros.


No hay comentarios:
Publicar un comentario